redencic3b3n-los-casos-del-departamento-q

Por Adriano Calero

Ya está aquí Redención, la tercera entrega cinematográfica de Los casos del Departamento Q. Sin embargo, a sabiendas que las tres películas son sendas adaptaciones de la saga literaria del escritor danés Jussi Adler-Olsen, hablar de trilogía tal vea sea un error. Hasta el momento, cinco de las seis novelas publicadas han sido traducidas al español. Por lo que no sería de extrañar que la traducción audiovisual siguiera el mismo camino. Como dice un proverbio árabe, “todo lo que sucede una vez puede nunca más suceder, pero lo que sucede dos veces sucederá con seguridad una tercera”… 

Una cuarta, una quinta y una décima, hasta que el escritor se canse, la productora pierda el interés económico o los espectadores dejen de consumir arte en fascículos. Porque en eso la infancia es mucho más rentable: un niño no necesita que le cambien el título, ni siquiera la historia, es capaz de ver la misma película una y otra vez, disfrutándola como el primer día. Pero semejante paladar se torna más exigente en la edad adulta y es entonces cuando cabe esperar una trama distinta en cada narración (Misericordia, Profanación, Redención). Así sea bajo un epígrafe común (El Departamento Q) y con el mismo planteamiento inicial: enfrentar a los detectives Carl Mørck (Nikolaj Lie Kaas) y Hafez al-Assad (Fares Fares) a un nuevo caso sin resolver.

582967.jpg-r_640_600-b_1_D6D6D6-f_jpg-q_x-xxyxx

Sin embargo, se agradece que las películas adopten el esquema de las novelas y alternen el punto de vista de los detectives mencionados con el de los criminales en cuestión; permitiendo así que el espectador se mueva con cierta soltura en la narración, pero sin la necesidad de jugar a ser Sherlock Holmes. A estas alturas, ¿quién no ha entendido que el espectador quedaría relegado al papel de Watson? Que nadie se engañe, Holmes siempre ha sido cosa de los autores. Menos mal que Nicolaj Arcel (también guionista de Millenium) ha sabido renunciar a ese papel en las tres adaptaciones firmadas.

La dirección, en cambio, ha quedado repartida entre Mikkel Nørgaard, quien ha dirigido las dos primeras partes, y Hans Petter Moland, precisamente, el problema de Redención. Mientras Nørgaard sabe entender la necesidad formal de una ficción inmersa en el noir escandinavo y acierta al presentarla con la misma austeridad y precisión con la que los personajes se mueven en su historia, Moland peca en un exceso de ornamentación en el lenguaje audiovisual que le viene grande a un guión pensado para poco más que un “blockbuster” danés. Moland pretende sentar cátedra en su relectura del  Departamento Q, como si David Fincher se hubiera querido anteponer a Millenium en su remake de Los hombres que no amaban a las mujeres.

269224

Asimismo, se percibe en la dirección de actores una intención forzada de humanizar al detective Carl Mørck. Un personaje que, marcado por el sentimiento de culpa y con la apatía como estandarte, anhela encontrar en la reconstrucción del pasado algo más que la solución a unos hechos criminales no resueltos, es decir, el antídoto a su propia realidad. Aspecto que había sido definido con maestría en la primera entrega del Departamento Q, como resultado de la recontextualización del arquetipo noir, y que ganaba en matices en la segunda parte gracias al desarrollo de la investigación seriada. Pero que pierde fuerza en el tercer film, tras la elipsis entre capítulos, cuando se pretende dimensionar el estado anímico del protagonista con una depresión que la propia película no consigue justificar. 

De este modo, aunque en un primer momento Redención resulta más cinematográfica que sus predecesoras, debido a un mayor contraste en la escala de planos, una composición más elaborada y un tempo pausado que ayuda a reforzar las tensiones existentes, dicho artificio visual hace evidente lo artificioso de una historia que juega más al apunte que al desarrollo. Porque funciona como spot publicitario de la novela (y se deja disfrutar), pero tal vez sea necesario leerla para profundizar sobre el silencio de Dios, el fervor religioso y las múltiples formas de racismo en la sociedad actual. Eso, o ver las noticias.

Anuncios

»

  1. Este blog cada día mola más!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s